Por: Freddy Canales Ide. Dr. en agroingeniería, riego y deshidratación.
La hidrología urbana es la rama de la hidrología que estudia el ciclo del agua en entornos urbanizados. Analiza cómo la urbanización modifica los procesos naturales del agua —como la precipitación, escorrentía, infiltración, evaporación y almacenamiento— y propone soluciones para mitigar sus impactos negativos.
Con el crecimiento de las ciudades, aumenta la superficie impermeable (calles, techos, aceras), lo que reduce la infiltración del agua al subsuelo y eleva el volumen y la velocidad de la escorrentía superficial. Estas alteraciones generan:
• Mayor susceptibilidad a inundaciones.
• Sobrecarga de los sistemas de depuración y saneamiento.
• Contaminación de cuerpos receptores como ríos, lagos y acuíferos.
Una buena noticia
Ante esta problemática, los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) ofrecen una alternativa eficaz. Estas infraestructuras, inspiradas en los procesos naturales, permiten que el agua de lluvia se infiltre, evapotranspire o se almacene localmente, en lugar de ser evacuada rápidamente por las redes de alcantarillado.
Los SUDS son soluciones basadas en la naturaleza que se componen de elementos superficiales, permeables y preferentemente vegetados, integrados en la estructura urbana, hidrológica y paisajística. Funcionan como sistemas previos al drenaje convencional, con el objetivo de gestionar de forma sostenible el agua pluvial.
Su función principal es filtrar, retener, transportar, acumular, reutilizar e infiltrar el agua de escorrentía, lo que reduce el riesgo de inundaciones, disminuye la presión sobre las redes de saneamiento y mejora la calidad del agua antes de que llegue a cuerpos receptores o al subsuelo.
Entre los principales ejemplos de SUDS se incluyen:
• Jardines de lluvia o jardines inundables: áreas vegetadas que captan, retienen y filtran el agua superficial.
• Pavimentos permeables: superficies que permiten la infiltración directa del agua al terreno.
• Zanjas de infiltración o drenantes: canales vegetados que conducen el agua y promueven su infiltración.
• Cubiertas verdes: techos ajardinados que absorben parte de la precipitación y reducen la escorrentía.
• Estanques y humedales artificiales: sistemas de retención que permiten depurar el agua antes de su liberación o infiltración, incluyen los estanques de tormenta.
El enfoque de los SUDS va más allá de la eficiencia hidráulica: busca también la restauración ecológica, el aumento de la resiliencia urbana y la mejora del paisaje. En conjunto, aportan importantes beneficios ambientales, sociales y económicos, haciendo de la ciudad un entorno más habitable, sostenible y adaptado al cambio climático.