Por: Dr. Gustavo Chiang, investigador Centro de Investigación de Interés Nacional en Ríos, Invasiones y Sistemas, IRIS Universidad Mayor.
A pesar de que solo el 0,0002% del agua del planeta fluye en los ríos estos son una de nuestras principales fuentes de agua dulce, nos entregan alimento, energía e identidad cultural. Sin embargo, hoy enfrentan una amenaza silenciosa, profunda y extraordinariamente compleja: las especies exóticas invasoras (EEI) en un escenario marcado por el cambio global.
El último informe de la IPBES (Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas) lo dejó claro: las EEI son uno de los principales motores de la pérdida de biodiversidad a nivel planetario, con un costo económico que supera los 420 mil millones de dólares anuales. Pero su verdadero costo es incalculable cuando observamos el daño ecológico en nuestros propios territorios: desde el salmón Chinook, que transforma las redes tróficas en el sur, hasta el alga de agua dulce didymo que “enferma” el fondo rocoso de nuestros ríos y lagos.
Gestionar las EEI no es un problema simple con una receta única, porque estas especies no solo interactúan y afectan a nuestras especies nativas, sino que lo hacen también con nosotros. Unas son vistas como una plaga, pero otras como una oportunidad económica. Los salmónidos, por ejemplo, son la base de una industria gigantesca en el sur de Chile y un recurso para pescadores recreativos y artesanales, pero también un depredador que ha llevado al borde de la extinción a peces nativos.
Para abordar esta complejidad con la urgencia y profundidad que requiere, nace este 2026 el Centro Nacional de Investigación en Ríos, Invasiones y Sistemas (IRIS). Una iniciativa científica pionera -financiada desde ANID- que tiene como patrocinantes a la Universidad de Concepción y la Universidad Mayor y como asociadas las universidades de Tarapacá, de Valparaíso, Austral de Chile y de Los Lagos, que extienden sus actividades desde el árido desierto de Atacama y el altiplano, hasta Tierra del Fuego.
El Centro IRIS no se conforma con una mirada unidimensional. Nuestra propuesta es única en Sudamérica porque integra tres sistemas de conocimiento para entender y enfrentar las invasiones acuáticas y ribereñas: Ciencia Acuática Experimental, Interacciones e Impactos en el Paisaje Acuático y Sistemas Acuáticos Bioculturales.
Chile tiene una oportunidad histórica de liderar en esta materia. Con más de 1200 ríos a lo largo y ancho del territorio, que son un laboratorio natural inigualable. Instituciones clave como Sernapesca y el Ministerio del Medio Ambiente han manifestado su necesidad de contar con datos robustos y actualizados para diseñar políticas públicas efectivas. El Centro IRIS aspira a ser ese puente: el nexo entre la evidencia científica de frontera, la sabiduría de las comunidades locales y la toma de decisiones informada.
Nuestro compromiso con Chile es generar el conocimiento y fomentar los diálogos necesarios para que los ríos sigan siendo fuente de vida y no el escenario de una crisis silenciosa.
