- Con el apoyo del programa Consolida y Expande de Corfo, Capta Hydro avanza en el vecino país aportando tecnologías para monitorear y gestionar el agua en tiempo real.
- La apuesta busca responder a una necesidad cada vez más presente en Perú: complementar décadas de inversión en infraestructura hidráulica con información que permita operar, planificar y anticipar mejor.
Durante décadas, Perú ha impulsado importantes inversiones en infraestructura hidráulica para sostener el crecimiento de su agricultura y garantizar la disponibilidad de agua en distintas regiones del país. Sin embargo, junto con esas obras ha emergido un nuevo desafío: contar con información oportuna y confiable que permita gestionar esos sistemas de manera más eficiente.
Es en ese escenario donde busca posicionarse Capta Hydro, startup chilena especializada en monitoreo y gestión inteligente de aguas superficiales, que desde 2024 impulsa su expansión en Perú con el apoyo del programa Consolida y Expande de Corfo.
La compañía desarrolla soluciones tecnológicas que permiten medir caudales, monitorear variables hidrológicas y apoyar la toma de decisiones mediante información disponible en tiempo real. Su propuesta apunta a fortalecer la gestión de canales, organizaciones de usuarios de agua, centrales hidroeléctricas y otros actores que dependen de una operación eficiente del recurso hídrico.
“Lo interesante es que Perú tiene muy buena ingeniería hidráulica; hay canales bien hechos, obras bien pensadas, pero falta tecnología para una gestión más moderna. Necesita datos en tiempo real para saber cuánta agua pasa, dónde se pierde, cómo se reparte y cómo tomar mejores decisiones con esa información”, explica Emilio de la Jara, CEO de Capta Hydro.
La expansión comenzó tras experiencias previas desarrolladas en México y Estados Unidos, mercados que permitieron validar capacidades tecnológicas y comprender los desafíos asociados a la internacionalización de una empresa de base tecnológica. Posteriormente, Perú apareció como una oportunidad particularmente atractiva debido a las similitudes que presenta con algunos de los desafíos de gestión hídrica observados en Chile.
Como parte de este proceso, Capta Hydro ha desarrollado pilotos en distintas zonas del país, incluyendo Lambayeque, Chimbote, Trujillo y Arequipa. Uno de los primeros proyectos se implementó junto a la Comisión de Usuarios de Lambayeque, experiencia que permitió validar la tecnología en terreno y dar visibilidad a sus capacidades frente a otros potenciales usuarios.
A ello se suma la constitución de Capta Hydro Perú S.A.C., la puesta en marcha de procesos de facturación local y la adaptación de aspectos logísticos y tecnológicos necesarios para operar de manera permanente en ese mercado.
Para de la Jara, uno de los principales desafíos que enfrentan hoy los sistemas de distribución de agua en América Latina es avanzar desde una gestión basada en estimaciones hacia una gestión apoyada en información continua y verificable.
“Muchos sistemas siguen funcionando con poca información disponible en línea. Cuando hay sequía se necesita repartir mejor el agua, y cuando hay crecidas se requiere actuar a tiempo. En ambos casos, contar con datos confiables marca una diferencia importante para quienes toman decisiones”, señala.
Perú forma parte de una estrategia de internacionalización más amplia impulsada por Capta Hydro durante los últimos años. Además de su presencia en ese país, está desarrollando proyectos en México, Puerto Rico, República Dominicana y Estados Unidos, llevando tecnologías para el monitoreo y la gestión inteligente del agua a distintos contextos. En paralelo, continúa explorando oportunidades de crecimiento internacional, entre ellas Turquía, como parte de su apuesta por posicionar la innovación hídrica desarrollada en Chile en mercados con crecientes desafíos de adaptación y eficiencia.
Más que exportar equipos, la compañía busca transferir capacidades asociadas a una gestión del agua basada en información certera y a tiempo. Una experiencia desarrollada inicialmente en Chile y que hoy comienza a proyectarse hacia distintos mercados donde el desafío ya no pasa únicamente por construir nueva infraestructura, sino por dotarla de información que permita operar, planificar y anticipar de mejor manera la disponibilidad y distribución del recurso hídrico.
