- El nuevo instrumento contempla 10 medidas y 35 acciones para fortalecer la seguridad hídrica frente a sequías, inundaciones y otros impactos climáticos. La hoja de ruta aborda desde el consumo humano y los ecosistemas hasta las actividades productivas y ya cuenta con herramientas aplicadas en distintas cuencas del país.
Chile cuenta formalmente con su primer Plan de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos (PACC-RH), una hoja de ruta destinada a preparar la gestión del agua frente a los efectos de un clima cambiante.
El instrumento quedó formalizado tras la toma de razón de la Contraloría General de la República y su posterior publicación en el Diario Oficial. El proceso marca una diferencia respecto de marzo de este año, cuando la Dirección General de Aguas (DGA) presentó públicamente sus alcances mientras el documento todavía esperaba completar ese trámite.
El Plan contempla 10 medidas y 35 acciones orientadas a cuatro grandes dimensiones de la seguridad hídrica: acceso al agua para las personas, protección de los ecosistemas, actividades productivas sostenibles y resiliencia frente a sequías, inundaciones y otros impactos asociados al cambio climático.
La iniciativa es liderada por la DGA del Ministerio de Obras Públicas, con el Ministerio del Medio Ambiente como contraparte técnica, apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y financiamiento del Fondo Verde para el Clima a través del programa Readiness.
Diez medidas para abordar la seguridad hídrica
La hoja de ruta incorpora medidas destinadas a fortalecer los sistemas urbanos y rurales de agua y saneamiento, conservar los cuerpos de agua que sustentan ecosistemas terrestres y acuáticos y promover un uso sustentable de las aguas superficiales y subterráneas en los sectores productivos.
También considera fortalecer el monitoreo de las condiciones ambientales e hidroclimáticas y la preparación ante eventos extremos; realizar adecuaciones normativas e institucionales; incorporar el agua en la planificación territorial; desarrollar capacidades mediante educación y capacitación; fomentar la investigación e innovación y promover la participación del sector privado en el financiamiento de acciones de resiliencia hídrica.
Las acciones tienen un costo preliminar estimado de $84.795 millones, equivalentes a unos US$87 millones. Entre las principales inversiones previstas se encuentran estaciones de monitoreo, iniciativas relacionadas con Servicios Sanitarios Rurales y la elaboración de Planes Estratégicos de Recursos Hídricos en Cuencas (PERHC), según informó la DGA.
Estos últimos constituyen uno de los instrumentos con los que se complementará el PACC-RH para avanzar en la planificación y gestión integrada del agua a escala de cuenca.
De la planificación a herramientas concretas
Aunque la formalización del Plan se produjo ahora, algunas de sus líneas de trabajo ya comenzaron a traducirse en herramientas aplicables a los territorios.
Una de ellas es una metodología para construir 38 indicadores de seguridad hídrica a nivel de cuenca, diseñada para apoyar la toma de decisiones. La herramienta fue aplicada de manera piloto en Camiña, río Maipo, río Valdivia y Seno Andrew, territorios seleccionados para representar cuatro macrozonas del país.
En su elaboración participaron 195 personas provenientes del sector público, empresas, academia, sociedad civil y organizaciones de mujeres vinculadas con la gestión del agua.
Los indicadores buscan evaluar la capacidad de una cuenca para asegurar acceso sostenible al agua en cantidad y calidad para las personas, los ecosistemas, la producción de alimentos y otras actividades productivas, además de enfrentar fenómenos como sequías, inundaciones y contaminación.
Municipios también entran en la adaptación hídrica
Otra de las herramientas desarrolladas es el Kit de Acción Climática Municipal por el Agua, destinado a fortalecer las capacidades de los gobiernos locales para incorporar la seguridad hídrica y la adaptación climática en sus instrumentos de planificación y gestión.
El proceso de difusión y fortalecimiento de capacidades asociado a esta herramienta convocó a representantes de más de 170 municipalidades del país.
A ello se suma una estrategia para aumentar la participación del sector privado en la adaptación y gestión sostenible del agua, el fortalecimiento del Acuerdo de Producción Limpia Certificado Azul y el desarrollo de herramientas para facilitar la incorporación de Soluciones basadas en la Naturaleza en el trabajo de la DGA.
Una planificación que incorpora distintos usos del agua
El PACC-RH se enmarca en la Ley Marco de Cambio Climático, vigente desde 2022, que establece la elaboración de planes sectoriales de adaptación para aquellos ámbitos considerados vulnerables frente al cambio climático. El proceso específico para recursos hídricos comenzó formalmente en 2023.
La elaboración del instrumento incorporó participación de organismos públicos, academia, sector privado y sociedad civil, además de representantes de los 11 pueblos indígenas reconocidos legalmente.
La formalización del Plan abre ahora una nueva etapa. El desafío pasa de definir cómo debe adaptarse la gestión hídrica del país a implementar sus medidas en los territorios y convertirlas progresivamente en capacidades, información e inversiones que permitan enfrentar un escenario de mayor variabilidad climática.
Con ello, Chile dispone por primera vez de una hoja de ruta específicamente orientada a incorporar la adaptación al cambio climático en la gestión de sus recursos hídricos.
