- El proyecto de ley que regula el uso de agua de mar quedó en etapa final de tramitación legislativa, estableciendo criterios para el desarrollo de desalación como fuente complementaria frente a la escasez hídrica.
El Congreso chileno avanzó en la aprobación del proyecto de ley que regula el uso de agua de mar para desalación, iniciativa que quedó en condiciones de ser promulgada tras completar su tercer trámite constitucional. El texto establece un marco jurídico específico para el desarrollo de proyectos que utilizan agua de mar como fuente hídrica, en un contexto de presión sostenida sobre la disponibilidad de agua en diversas cuencas del país.
El hecho verificable es que el Senado aprobó las modificaciones introducidas durante la tramitación legislativa, permitiendo cerrar la discusión parlamentaria del proyecto iniciado en 2018. El objetivo general de la normativa es ordenar el desarrollo de esta fuente no convencional, estableciendo reglas para concesiones marítimas, evaluación ambiental y uso del recurso.
De acuerdo con la información difundida por el Congreso, la ley contempla la elaboración de una Estrategia Nacional de Desalinización destinada a orientar la planificación de proyectos en el borde costero y a establecer criterios de sostenibilidad ambiental. El texto también reconoce la necesidad de compatibilizar el desarrollo de infraestructura con la protección de ecosistemas marinos.
Implicancias regulatorias para nuevas fuentes de agua
El proyecto establece que el uso del agua desalada deberá priorizar el consumo humano, el uso doméstico y el saneamiento, criterio que introduce una jerarquización explícita en la asignación del recurso. Asimismo, los proyectos deberán ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, lo que refuerza la dimensión regulatoria del desarrollo de desalación.
La discusión sobre desalación se ha intensificado durante la última década debido a la persistencia de sequía en zonas del norte y centro del país. Diversos diagnósticos técnicos coinciden en que la diversificación de fuentes será necesaria para complementar la disponibilidad de agua superficial y subterránea, especialmente en cuencas con alta variabilidad interanual de precipitaciones.
La promulgación de la ley permitirá observar cómo se implementarán los instrumentos asociados, incluyendo reglamentos específicos y criterios de planificación territorial. El impacto efectivo de la norma dependerá de la cartera de proyectos que se desarrollen bajo este nuevo marco institucional.
