- Durante los primeros tres meses de gobierno, el futuro ministro del MOP, Martín Arrau liderará una cartera de proyectos priorizando el acceso al agua, la conectividad agrícola y la reactivación económica mediante alianzas público-privadas.
El presidente electo, José Antonio Kast, ya puso en marcha la planificación que marcará sus primeros tres meses en La Moneda. En este trimestre de arranque, las zonas rurales se han posicionado como una prioridad indiscutida para la nueva administración. Para liderar este frente, el nuevo ministro de Obras Públicas (MOP), Martín Arrau, tendrá la misión de ejecutar un plan de acción inmediato enfocado en la reactivación y el desarrollo territorial.
Con el objetivo central de dinamizar la economía nacional, Arrau impulsará una cartera compuesta por 60 obras estratégicas. Una de las urgencias de esta agenda será el fortalecimiento de los suministros hídricos en el mundo rural. Esta medida apunta a un doble propósito: por un lado, garantizar el acceso a agua potable para las comunidades y, por otro, potenciar con fuerza la productividad agrícola del país.
Para materializar estas metas en el plazo de 90 días, el MOP contempla una inversión en infraestructura y conectividad rural. Las iniciativas prioritarias se agruparán en ejes fundamentales, tales como Conectividad y Movilidad, Logística y Portuaria, Eficiencia y Seguridad Hídrica, y Seguridad Pública y Concesiones. En todo este despliegue, el gobierno entrante ha definido que la colaboración y las alianzas entre el mundo público y el sector privado serán vitales.
A nivel territorial, el plan pondrá un énfasis especial en la mejora de los sistemas de agua potable rural y en la optimización de los caminos que conectan zonas productivas esenciales para la economía local y nacional, destacando los proyectos en el Valle de Azapa y la Pampa del Tamarugal.
